7.12.07

Brindando por Chile...

Este texto fue publicado hace ahora un año, en WAST, mi primer blog. Hoy, en el aniversario de la muerte de ese sangriento dictador, viene a este nuevo alojamiento para recordar que sigue pendiente hacer justicia aquí, en la Tierra (al menos nos queda el consuelo de que la Historia ya la ha hecho ), la otra... no me importa.
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Ya sabéis que siempre ilustro mis contenidos. En el momento de reeditar el texto he tenido la tentación de poner una fotografía de un excremento en la taza del inodoro. No lo he hecho, en el último momento, ya que he preferido darle un contenido más positivo (ha pasado un año y, por otra parte, el excremento sería poca metáfora del original).
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Tuve también dudas con la música, que recomiendo escuchar desde el principio. Lo mismo. Opté por un contenido más optimista (tenía muchas otras, tristes o estrambóticas). Al final... hasta parece un canto a la esperanza.
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Y... al asunto que nos corroe.
Ah!, Chile es Chile, Argentina... pero no las citaré a todas, ni a mi país siquiera.
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Mi pequeño homenaje a Pinochet

Te has ido, pequeño bribonzuelo. Te has ido sin despedirte. Y me quedo desolado al enterarme por la prensa de tu viaje. No has tenido la delicadeza de llamarme, para contármelo. Bueno, los amigos sabemos entender las circunstancias.

No te preocupes por el recuerdo que nos dejas. Yo te comprendo. Yo, y otros grandes hombres como tú y yo, que también te comprenden y respetan.

Y es que, los que hemos tenido en las manos la posibilidad de tomar decisiones que cambian, para mejor, la historia del mundo, nos comprendemos y apoyamos entre nosotros. Es un principio de solidaridad que debiera ser común a todos los mortales, aunque personas como tú y yo estemos predestinados a la inmortalidad.

En el fondo, tú y yo somos iguales. Gente amoral, no inmoral, no vaya a ser que la humanidad se confunda. Tenemos nuestros criterios morales y somos extremadamente exigentes con nosotros mismos.

Nuestra amoralidad nos permite estar fuera de los parámetros normales. Solamente tendríamos que rendir cuentas ante Dios y la Historia. Dado que sabemos a ciencia cierta que Dios no existe, sólo nos queda la historia, ya con minúscula, y ésta, en cuanto se de cuenta, nos juzgará con indulgencia, ya que no hemos hecho más que trabajar para ella. En el fondo somos sus esclavos. No podríamos hacer otra cosa.

Aparte de comprenderte, te envidio, te envidio con todo mí ser, te envidio. Has tenido la suerte de los elegidos, suerte que yo no tuve. O tuve mala suerte.

Tú has podido matar, y matar bien. Has matado a diestro y a siniestro, bueno, más a siniestro y, si me apuras, nada a diestro. Yo no he podido. No he tenido la oportunidad. De niño tenía un cierto éxito con las moscas. Caían bien. Las hormigas también. Era gratificante, con un nada, un montón. Cuando lo intenté con los pajarillos fracasé estrepitosamente. Carecía de escopeta de perdigones (mis desgraciados padres nunca quisieron o pudieron decirle a los reyes que me trajeran una, y ellos, en su lugar, tampoco me la trajeron). Así, en inferioridad de condiciones, me enfrentaba a ellos con piedras. De modo que nunca pude asesinar a ninguno, ni siquiera uno para tatuarme una muesca en el brazo derecho, con el que les lanzaba las piedras. Nunca supe del todo cierto si ellos eran más rápidos que yo, o simplemente, yo no tenía buena puntería. De hecho, ahora recuerdo aquella época de fracasos y creo que ha marcado mi vida convirtiéndome en un frustrado, pero esto no he querido contárselo a mi psiquiatra. Tú, en cambio, que suerte. Has asesinado y bien.

Yo he devenido en ecologista, los tiempos cambian. Creo que si tú hubieses sido algo más joven, aparte de no morirte, hubieras evolucionado igual.

Tan ecologista me he hecho que, cuando tú acabas con Allende, sí, Salvador Allende, ese desgraciado iluso que pensaba que podía hacer por Chile algo que lo sacase de manos extrajeras etc, y perdona, no me quiero meter en política, eso que para la gente del pueblo, esos que vociferan el pueblo unido jamás será vencido, yo estaba a otras labores. Bueno, que me metí a ecologista y en aquellos años salvaba la vida de sapos. Ya, me dirás, que era por interés. Sí, es cierto, tener una veintena de sapos en el jardín de mi casa me libraba de insectos molestos y además, me ofrecían un esplendoroso concierto nocturno con su canto, cada uno afinado en una nota diferente.

Mientras yo con mis sapos, tú disfrutabas con los viajes organizados. La verdad es que nunca comprendí que interés les movía a saltar de los aviones en marcha, mejor, y para precisar, en vuelo. Gente de pocas miras, unos mil doscientos dicen, lo hacían a lo bravo. Si se hubiesen organizado mejor, lo hubieran hecho de docena en docena, permitiendo así una bella exhibición acrobática, haciendo figuras geométricas e, incluso, intentando dibujar el signo de la paz en el cielo, o la hoz y el martillo. Podrían haber salido en las noticias de las tres, antes de darse el galletazo y tener sus quince segundos de fama.

Ay, Augusto, mi pequeño bribonzuelo. Que suerte has tenido. Y no digamos tus herederos, todos tan formales y guapos, bien colocados y con el futuro resuelto. Veo que has sido previsor. Yo también, tengo mi plan de pensiones, no te creas. Ya te dije, somos iguales. Bueno, yo he evolucionado un poco más. Ahora me dedico a salvar gusanas. Cuando salen del jardín, o del huerto, para encontrar una muerte segura en la sequedad circundante, yo, amorosamente, las recojo, una a una, y las vuelvo a enterrar en la húmeda tierra. Ya sé, me dirás otra vez que es por interés, que lo hago para que me aireen la tierra. Bien, será cierto, pero el hecho, inamovible, es que les salvo la vida. Y dada mi tendencia natural podría asesinarlas, como tú. Al fin y al cabo, que diferencia hay entre una gusana, un sapo, o un hombre. Los tres carecen de la conciencia histórica que nos inunda. Que podemos hacer nosotros. Además, son los muertos de nadie. Seguro que nadie los echará en falta. La humanidad tiene una capacidad de reproducción inaudita. De un polvo al polvo. Nosotros solo hacemos de intermediarios.

Bribonzuelo, que sorpresa se daría Dios si hubiese existido. Tú, gente como tú que ya ha ido antes, yo, y gente como yo que iremos algo más tarde, cercanos al FindelMundo, todos juntos, en ComunióndelosSantos. Que espectáculo para la humanidad si tuviese suficiente capacidad de admiración.

Respecto a mi ecologismo, te lo prometo, solamente que se trata de una locura pasajera, locura de la que te prometo fielmente habré de enmendarme. Tú, desde el privilegiado lugar que ahora ocupas, el GranSillónDeLosElegidos que te reserva la Historia, se mi guía. Inspira mi conducta. Oriéntame. Marca mi norte y, sobre todo, envíame una chuleta, bien resumida, con los mejores sistemas para matar con eficiencia e impunidad. Y tranquilo, no te preocupes (que no estás para eso) por que te llamen dictador. Yo quedo aquí para limpiar tu imagen.

Tuyo devotísimo

PD I - Hablaré con Escrivá a ver si gestionamos algo respecto a una futura declaración de santidad.

PD II – De los tres mil muertos, tampoco te preocupes, si no te dio tiempo de más, pues que se le va a hacer. Quedamos tus seguidores.

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Texto: mi pequeño homenaje a pinochet 071210 - publicado en WAST 061210

Fotografía:@400-071101-Furia y Paz encontradas-3355[m]

Música: Meredith Monk - Travellers - Churchyard Entertainment

20 comentarios:

humo dijo...

Cuando estuve en Santiago me preguntaron a dónde quería ir primero, y contesté que al Palacio de la Moneda, para rendir homenaje a Salvador Allende.

Fue injusto y antiestético que el dictador muriera en la cama, el muy cabrón.

Brindemos por Chile, sí.

carlota dijo...

Eres un genio. Ah! la música, yo al menos, no la oigo. Un abrazo.

Luigi dijo...

La pena es que a medida que van cayendo los antiguos dictadores (ya sólo queda Castro), emergen los nuevos pseudodictadores populistas, liderados por Chávez.

Ay, querida Latinoamérica, ¿cuándo podrás levantar cabeza?

mandarina azul dijo...

Ñoco, no eres tú nadie cuando de brindis se trata... me quito el sombrero ante tu "homenaje" (que de pequeño no tiene nada) y brindo contigo con esperanza, sí. :)

(Yo tampoco puedo escuchar la música, pero creo que es original, tampoco la puedo escuchar en mi blog ni el mismo radioblog; paciencia).

(Y el rinconcito de arte... Kore, ¡mola!).

mandarina azul dijo...

"original" nooooo, quise decir "general" , glups.

kiri-dido dijo...

Que puedo agregar yo...una argentina que vivió la dictadura de la Junta Militar???
Sólo diré que cuando se murió fue la primera vez que me alegré por la muerte de alguien. Ya sabemos que no pagó por lo que hizo pero al menos, ya está muerto. De todas maneras, gracias por la cartita al dictador (por la parte de latinoamericana que me corresponde).
Yo tampoco escucho la música.

isabel dijo...

Cheers!

HH.

Le Mosquito dijo...

Se agradece que hayan personas que regularmente recuerden olvidos.
Gracias.

Tesa dijo...

Pues yo que me uno a tu brindis por ese pendejo. Porque ya no está entre los humanos, brindo.

Porque está bien muerto.Brindo. Lástima que demasiado tarde para mi gusto.

Todo mi desprecio general para su fiabre y sus acólitos.

Mis besos para tí por esa gracia que tienes relatando.

Tesa dijo...

Fiambre, quería decir.

Ah, muy bueno tu relato del piso de abajo.

Robar a un ladrón tiene mil años de perdón, decían los viejos de mi pueblo.

Más besos.

RAMMSES dijo...

Ñoco, te había leído antes, hoy te lo comento con tranquilidad, porque tiene que ser así, así hago las cosas que me gustan y este es un absoluto placer amigo mío.
La herida y la lágrima aún laten. Un infamia no muere.
Tu el verdadero genio con un talento que no tiene desperdicio, nuevamente letra-música-imagen. Hacen y transmiten los sentires.
Felicitaciones.
Un abrazo.

Ivana Carina dijo...

Ñoco le bolo!
Al fin encuentro el blog!!!
Me di varias vueltas por los otros, pero este era el que quería ver!!! jaja!!
Ahora en serio. Escribís muy bien!.
Me gustó mucho.
Andaré pasando a la espera de otra genialidad!!!
Besos!
Patagónica in wheelchair!

The Final Straw dijo...

Hola, he llegada aquí después de ver el post de una bloggera en común con pelo verde.
Respecto a tu post, reconozco que al principio estaba un poco acojonada con lo que estaba leyendo (aún no conocía de qué palo iba, lo siento), pero después de disfrutar con su lectura, he de reconocer que me quito el sombrero con el texto.

Al igual que tú soy un gran aficionado a la fotografía, aunque viendo el nivel que hay, debo decir que estoy un par de escalones por debajo. Hace años con mi Nikon 601 hice algunas fotos buenas, pero desde hace unos 4 años, casi cuando me compré la cámara digital, el 99.99% de las fotos son monotemáticas, hijos. Algún día espero tener el tiempo suficiente para recuperar esa afición.
Enhorabuena!!

Belén dijo...

vengo de carlota´s blog y bueno... gran texto sin duda...

Lo malo es que yo para Pinochet se me ocurren otras frases, pero bueno, jajajajaja ;)

Un besito

La interrogación dijo...

Vaya, ojalá la leyera, ojalá no hubiera existido, pero es lo que hay.
Besos

Ex Traño dijo...

ñoco ya te había leído en alguna ocasión porque veo que coincidimos en nuestras pasiones blogeras, pero nunca había comentado.....
me encantó tu "homenaje" y aquí también seguimos viendo a los del viejo régimen muy guapos, bien colocados y con sus vidas resueltas...
un saludo y siga limpiando la imagen de Pinochito ¡ups! perdón Pinochetito

M. Imbelecio Delatorre dijo...

Si me permites, como colofón a tu excelente artículo, la esperanzadora frase del valiente Allende, una de las últimas que pronunció.

"Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor"

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Pd.- ¿sigues coleccionando sapos? ¿Es verdad que son un buen reclamo para atraer princesas ideales?

©Claudia Isabel dijo...

Amigo, nada más elocuente que tus certeras e irónicas palabras...un placer leerte...eso de ponerle sentido del humor me parece muy bueno para no tener que desgarrarse ante tanta aberración.
Un abrazo cargado de admiración.

Marina dijo...

Absoluta y sencillamente genial. Podría decir mil cosas y mil más se quedarían entremis dedos... pero repito. Genial, Ñoco, genial.
Besos mil

makistakis dijo...

Hola, HERMANO, LOBO.

MUY, bueno este tuyo.
Gracias por, recomendar.
Eres muy diplomático, pero muy bueno, al principio me costo situarme.
La, cosa es, NO estamos ante un concurso-por lo menos yo eso creo- de literatura, el cual tengan que filtrar tijeras, PÍAS, o, diplomáticos, insignes. Si fue un H.P. y sádico ASESINO, pues eso es lo que fue.
Aunque la historia, por lo menos ami, AMIGO, ÑOCO, me a enseñado que un DICTADOR, NO, nace, se HACE, esto fue así con Stalin, Hitler, Franco, Pinochet, etc. etc.

Osease, una dictadura, NO la hace una persona, ES el conjunto de Individuos y elementos que la componen.

Por eso creo, que el mensaje y la critica, NO, debe dirigirse, al que fue, cabeza de turco, con la cual se arroparon e hicieron fortuna muchos, CANALLAS y ASESINOS.
Del avión, NO los tiraba Pinochet (ÑOCO y con esto NO estoy indultando a un asesino).
Tú me entiendes.
Gracias por tus comentarios, y…… demás.
SALU2, 3, 4, o lo que quieras.